ESCENA ÚLTIMA
EL CONDE, D. PÍO, DOLLY
EL CONDE, despavorido, agarrándose a D. Pío.
¡La voz de Dolly!... ¡Será una racha de viento!... Dios mío, ¡qué extraña sensación!
D. PÍO
Pues, sí, me parece que es Dolly. (Poniéndose en pie y llamando.) Niña, estamos aquí.
EL CONDE
¡Dolly! ¿Pero qué...? ¿Se abre la tierra y me traga?
DOLLY, andando hacia las cruces, sin correr, porque cojea un poco, como si le doliera un pie.
¡Abuelito querido... lo que me ha costado encontrarte! ¿Sabes? Me escapé de casa. Corrí a la Pardina, y en la puerta me encontré a la Marqueza con una cesta de caracoles, y me dijo que te había visto subir hacia el Calvario. (Acercándose.) ¿Pero qué haces? ¿Vuelves la cara? (El Conde se agarra tan fuertemente a D. Pío, que parece querer estrujarle.)