—¿Qué más da? Antes ó después lo he de hacer bastante mal.
—¡Hombre, hombre, qué pillín es usted!... ¿Con que mal?
—Ps...
—Demasiado sabe usted que...
—Quiá. Si ese buen señor no sabe lo que vale.
—Diga usted, señor de Manso, ¿le convendría á usted darme su discurso para la Revista?... Lo pondremos en el número del 15, y después, si usted quiere, se le puede hacer una tirada corta... pues, un folletito.
—Quiá, hombre, es demasiado breve.
—¡Ah! mejor... De todos modos, para la Revista ya me sirve.
—¿De qué trata?
—De nada, señores, de nada. ¿Se puede hablar de cosas serias delante de esta gente, entre un solo de arpa y una tirada de versos? Cuatro generalidades...