Electra (entrando con una cazuela humeante). Aquí está lo bueno.

Máximo. ¿A ver, a ver qué has hecho? ¡Arroz con menudillos! La traza es superior. (Se sienta.)

Electra. Elógialo por adelantado, que está muy bien... Verás. (Se sienta.)

Máximo. Se me ha metido en mi casa un angelito cocinero...

Electra. Llámame lo que quieras, Máximo; pero ángel no me llames.

Máximo. Ángel de cocina... (Ríen ambos.)

Electra. Ni eso. (Haciéndole el plato.) Te sirvo.

Máximo. No tanto.

Electra. Mira que no hay más. He creído que en estos apuros, vale más una sola cosa buena que muchas medianas. (Empiezan a comer.)

Máximo. Acertadísimo... ¿Sabes de qué me río? ¡Si ahora viniera Evarista y nos viera, comiendo, así, solos...!