Cuesta. Evarista, indulgencia.
Electra. Tía, no se enfade usted...
Evarista. ¡Que no me enfade! Ya te arreglaré, ya. Corre a vestirte.
Don Urbano (mirando su reloj). Casi es la hora.
Electra. En un instante estoy...
Evarista. Anda, anda. (Gozosa de verse libre, corre Electra a su habitación.)
ESCENA XII
Cuesta, Don Urbano, Evarista, Pantoja.
Evarista (con tristeza y desaliento). Ya ve usted, Leonardo...
Cuesta. La tranquilidad con que se ha dejado sorprender sus secretos revela que hay en todo ello poca o ninguna malicia.