«¿Pero esto no es un síntoma favorable?—dijo al fin León.
—Favorable es; pero aún...
—Ayudemos á la Naturaleza,—dijo Pepa.
—Ella no necesita de nuestra ayuda en el caso presente...
—Pero...
—¿Será posible que...?
—¿Doctor...?
—Todavía nada, nada.
—¡Suda más!
—¡Más!