«¡Dios mío!—exclamó la de Fúcar saltando de su asiento.—Y yo aquí tan descuidada... Corro al instante... el coche... Lola, mi abrigo... Lola... vamos... ¿Pero qué es?... ¿qué ha tenido?... ¿tos seca?... ¿ahogo?... ¿se ha caído?... ¿se ha enfriado?... ¿se ha mojado en el parque?... ¡Pobre alma mía! Un médico... Hay que avisar á Moreno sin tardanza.

—Yo me encargo de eso... Vete tú al instante—dijo León, no menos agitado que ella.—Será un aire, quizás el...»

Y luego añadió con severidad:

«Ya he dicho una y mil veces que hay que tener mucho cuidado... los criados dan á los niños cuanto se les antoja... Quién sabe si la habrán sacado sin abrigo al jardín... Vete pronto, corre, no te detengas... yo haré que vaya en seguida Moreno Rubio. Irá en mi coche... á escape... Quizás no sea nada...»

Pepa salió, y León corrió á casa del médico. No conviene pasar adelante sin declarar que entraba en el palacio de Fúcar como amigo del Marqués, como amigo también leal y verdadero y honesto de Pepa. No frecuentaba sólo aquella casa: frecuentaba otras muchas, llevado por su anhelo de buscar distracción en el ameno trato social y en las amistades honradas. Pero en aquel palacio eran más largas desde algún tiempo sus visitas. ¿Por qué? Alguien habrá que conteste torpe y soezmente á esta pregunta; pero no acertará el que tal responda. En León había nacido, sin que él le diera importancia, un sentimiento excelso, divino, de intachable pureza, cuya explicación se verá más adelante.


III
María Egipciaca se viste de pardo y no se lava las manos.

Después de avisar á Moreno Rubio, que vivía en el hotel inmediato al suyo, y de rogarle encarecidamente que pasara sin pérdida de tiempo á Carabanchel, para lo cual le facilitó su coche, retiróse León á su casa resuelto á partir también para aquel sitio con la primera luz del día siguiente. Su casa estaba solitaria, triste, y en ella tomaban exagerado crecimiento las sombras de las figuras y el eco de los pasos. Soñoliento criado le abrió, y el ayuda de cámara siguióle medio dormido hasta su habitación.