Tienes razón. Salió el dos de bastos, que quiere decir corto camino... Bueno; pues para no cansar, empeñaré todas mis alhajas, ó las que sean menester. ¿Qué quiere decir la sota de copas junto al as de oros sino que la mujer de buen color llevará á Peñaranda sus joyas? ¿Te parece bien?
Federico.
Paréceme atroz, y lo acepto por la terrible ley de la necesidad, con pena, pero sin rubor. Pásmate, como se pasmaría el mundo si lo supiera. ¡Qué extrañas relaciones estas! No somos amantes: lo fuimos. Somos tan sólo amigos, pero esta amistad nuestra es un fenómeno psicológico... ¿Sabes lo que es psicológico? Pues quiere decir del alma, un fenómeno...
Leonor.
Mira (con ademán de pegarle), no me llames á mí fenómeno, ni tampoco á nuestra amistad...
Federico.
Quiero decir que esto nadie lo entiende más que nosotros. Por nada del mundo acepto yo de un amigo de mi clase ciertos favores. ¿Por qué los acepto de ti sin que mi decoro se sienta herido? No puedo explicármelo claramente. ¿Qué significa esta fraternidad que entre nosotros existe? ¿Se funda quizás en nuestra degradación? Yo degradado, tú también, nos entendemos en secreto... Quizás si tus auxilios se hicieran públicos yo los rechazaría con horror. Pero es el caso que de otras personas, bien seguro estoy de ello, no los recibiría ni aun ocultándolos con el mayor sigilo. Mi orgullo tiene esta debilidad contigo, quizás porque entre tú y yo hay un parentesco espiritual, algo de común, que no es honroso, sin duda: la desgracia, Leonor, el envilecimiento... Esto me confunde.
Leonor, sin entender estas psicologías.
No, tonto; es que nos sale de dentro el ser amigos.
Federico.