¿Amores? ¡Ah!, pizpireto, no me lo niegues. Como entre tú y yo no hay lío, puedes contarme tus penitas. Dime: ¿A qué señora trasteas, pillo? Porque señora ha de ser, y de las buenas.
Federico.
Pues... algo hay. Pero la confianza contigo tiene su excepción, y lo que es el nombre no hay para qué sacarlo á relucir.
Leonor.
Bueno; guárdate el nombre. No le vaya á dar el aire. ¿La quieres mucho?
Federico.
Te diré... Me gusta. Es mujer hermosa, apasionada, y tan buena por todos estilos, que no me la merezco. Pero...
Leonor.
Ese pero es muy salado. Di que no te entusiasma.
Federico.