Augusta.
Faltan diez minutos. Siento escalofríos.
Infante.
¿Te pones mala?
Augusta.
Creo que sí, y si la visita se prolonga, quizás... Me bullen en la cabeza presentimientos de no sé qué desdicha.
Infante.
Si no sales á paseo, te acompañaré en casa.
Augusta.
No, no salgo. Pero no me acompañes; te aburrirías. Tengo muy mal humor esta tarde.