Bien, muy bien.
Viera, levantándose, demudado.
Tomás. No puedo tolerar eso... No lo admito sino como broma..., una broma de mal género.
Augusta, que avanza decidida, presentándose.
Y si hace falta otro guapo, aquí está.
Viera, inclinándose con afectada etiqueta.
Augusta, señora mía... ¡Qué á tiempo llega usted, como enviada por el cielo, para librarme de esta fiera que tiene usted por esposo!...
Augusta.
Aquí la fiera no es él...
Viera, con servilismo, y como queriendo echarlo á broma.