¿Adonde irá á parar este tunante?
Viera.
Los favores que el hijo merece desagravian al padre..., y me consuelo del mal trato viendo que en él se deposita la confianza que á mí se me niega.
Augusta.
No habiendo semejanza en la conducta, no puede haberla en... lo demás.
Orozco.
Tiene razón.
Viera.
Augusta siempre la tiene. Es la pura discreción, y yo acepto los juicios que se digne formar de mí. Tomás, no debe ser implacable con los débiles el hombre que ha recibido de la Providencia tantos beneficios. Yo quisiera saber si hay algún bien de los concedidos á la humanidad que tú no disfrutes. Y el mayor de todos, el que remata y compendia todas tus felicidades es esta perla, este galardón del cielo, esta mujer incomparable que más parece sobrenatural que humana.
Augusta.