Augusta, que mira á los palcos para disimular su ira, y crispa los dedos, oprimiendo los gemelos. Para sí.
Ya te daría yo á ti homenajes, y te estrellaría en la cara los gemelos.
Malibrán.
Es natural que mi ilustre amiga se enoje conmigo porque le descubro las perfecciones.
Augusta.
¿Enojarme yo? ¿Piensa usted que escucho sus bobadas? (Sonriendo sin espontaneidad, y queriendo dar á su despecho un acento de broma.) ¡Antipático!
Se adelanta la señora de Trujillo.
Malibrán.
Se habrá enterado usted de que el papel Cuadradista está muy en baja.
Teresa.