Viuda de Calvo.
¿Qué haces ahí?
Clotilde.
¿No ha concluído Santana de conferenciar con ese señor?
Viuda de Calvo.
Aún tienen para un ratito. ¿Qué miras? ¿A quién esperas?
Clotilde.
A mi hermano, que prometió venir á verme. No puedo apartar de la calle mis ojos, esperando verle entre los que pasan.
Viuda de Calvo, separándola del balcón.
No te aflijas, chiquilla, ni te impacientes, que ya parecerá, si es cierto que ha manifestado propósitos y deseos de verte.