Para trasladarse á esa región de paz y de justicia no se toma billete. Todos los humanos tenemos bajo el corazón, aquí, en semejante parte... (Se toca el pecho en la parte inferior del costado izquierdo.)
Federico.
Sí..., justamente donde yo siento ese estímulo indefinible.
La Sombra.
Pues ahí tenemos un lóbulo, una concreción... Tócate y verás. Es algo semejante al botón de un timbre eléctrico. Nada, te lo aprietas con un poco de coraje, y te trasladas en un abrir y cerrar de ojos.
Federico, riendo.
¿Me traslado... suavemente... sin que me pase nada en el camino?
La Sombra.
Sin sentirlo.
Federico.