Hermoso es esto, sí.

Augusta.

Y ese corazoncito, ¿cómo anda?

Federico.

Calmado. ¡Qué bien me siento ahora! El amor evapora las penas, aunque de una manera fugaz.

Augusta, con calor.

Fugaz no, mil veces no.

Federico, bebiendo fuerte.

Embriaguez pasajera de los sentidos; pero aun así, buena es, ayuda á vivir...

Augusta.