No sé, no sé... (Meditabundo.) ¿Y tú qué piensas de esta desgracia?

Malibrán.

Para mí, el pobre Viera se hallaba en una situación ahogadísima, en declarada, irremediable bancarrota. Enormes deudas de juego, de esas que no admiten prórroga, le abrumaban. Augusta le había auxiliado hasta ahora en la medida razonable; pero las exigencias de él llegaron á ser tales, que la pobre mujer no quiso ó no pudo satisfacerlas. De esta resistencia de Augusta, y de las tremendas razones con que Federico apoyaba sus demandas de dinero, hubo de resultar un vivo altercado, amenazas, demasías de lenguaje, qué sé yo... Federico, en un rapto de furia y desesperación, harto de padecer, viéndose sin honra, insolvente, comido de acreedores, rechazado de sus amigos, liquidó con la vida. En rigor, era la única liquidación posible.

Villalonga.

Es verosímil.

Malibrán.

Tan verosímil, que yo me represento la escena como si la estuviera viendo y escuchara la voz de ambos personajes.

Villalonga.

Pero hay algo que no está claro, ni creo que lo esté nunca. No tengo yo por seguro que la pobre Augusta se hallara presente en el acto del suicidio.

Malibrán.