ESCENA VI
Orozco, Calderón y Aguado aparecen en la sala de la derecha. En una de las mesas de ésta, continúan jugando al tresillo Cisneros, Malibrán y Pez. En otra juegan el Exministro y los Trujillos, padre é hijo.
Orozco, á Aguado.
No es exacto, repito, y buen tonto sería yo si tal hiciese.
Aguado.
Pues á mí me han dicho que, á no ser por usted, el Correccional de jóvenes delincuentes no se habría construído nunca.
Orozco.
Habladurías. He contribuído á esta obra benéfica en la misma medida que los demás iniciadores, y desempeño el cargo de tesorero de la Junta.
Aguado.
Ahí es donde cae usted, amigo mío. ¡Si todo se sabe! La Junta no recauda lo bastante para continuar con método las obras. Llega un sábado y faltan fondos para pagar los jornales de la semana. Pero no hay que apurarse: el buen Orozco tira del talonario, y...