Malibrán, paga, disimulando cortésmente su mal humor.
Ahí va..., D. Carlos, he tenido el honor de que me gane usted seis duros.
Cisneros.
El honor de jugar conmigo se paga caro.
Malibrán.
Pero con gusto. (Aparte.) Maldita sea tu estampa, pícaro viejo. (Alto.) D. Carlos, dispénseme y deme de alta: tengo que marcharme. Calderón me sustituirá en el papel de víctima. (Se levanta; Calderón ocupa su sitio.)
Calderón.
No, lo que es á mí no me trastea D. Carlos. Prepárese usted, que le voy á abrasar vivo.
Cisneros, barajando.
Este Calderón es de cuidado; pero no puede conmigo. ¿Tienes dinero? Si no lo tienes, dile al benéfico Orozco que te llene los bolsillos, porque ahora la entregas. (Juegan.)