Infante.

Te diré... Razonemos. A mí me parece que Augusta estima á su marido, y le quiere, y no le pondrá en ridículo por nada del mundo. No hay miedo de que dé escándalos; y si tiene, como pienso, algún drama íntimo de estos imposibles de evitar en las altas clases sociales, uno de estos..., llámalos errores, llámalos derivaciones espiritualistas ó materialidades que nacen de la excitación de la vida elegante, en fin, dales el nombre que quieras...; pues digo que si se sale de la vía legal, ha de ser con sensatez y buenas formas, guardándole á su marido todo el respeto, y hasta el cariño... que... Mira tú, para aclarar esto, sería preciso que antes fijáramos todas las categorías y formas del amor, las cuales son tantas que no se cuentan nunca, y cada día encontramos una categoría y una forma nuevas.

Federico.

¡Cuánto sabe este chico, Dios!... Pues yo no admito esas filosofías de estira y afloja, y me atengo á la idea de que Augusta es honrada.

Infante.

Es que la honestidad también tiene sus categorías.

Federico.

No, no las tiene. Veo, Infantillo, que siendo yo un mala cabeza, como dicen, y tú uno de los niños más formalitos de estos tiempos, estoy menos corrompido que tú. Pues te digo otra cosa: tus pretensiones son una mala acción y una deslealtad.

Infante.

Si pones la cuestión en el terreno de la moral del Amigo de los Niños...