INTRODUCCIÓN
Promesa cumplida.—Nuestros propósitos. La gran campaña social.—Estado social y filosófico de nuestro siglo.—Influencia benéfica de la Filosofía.—Los «Ejercicios», de San Ignacio, encierran la verdadera filosofía.
Sin duda habrás pensado, lector amigo, que la Biblioteca Filosófica de los Grandes Filósofos Españoles, iniciada en 1914 con el primer tomo dedicado a Francisco de Valles (el Divino), había quedado en promesa, quizá por falta de energías o por falta de decisión en los autores.
No ha sido así, y porque te debo una explicación de esta tardanza de nueve años en reanudar la publicación de los tomos sucesivos al primero, de esta Biblioteca, he de dártela cumplida.
Aparte de las dificultades económicas que se han presentado a mi paso en estos años, impidiéndome dar a la estampa y a la publicidad éste y los sucesivos volúmenes, la guerra europea vino a conturbarnos más aún, pues tal situación se creó a las industrias del papel y del libro, que no permitían otros dispendios y otras atenciones que las más perentorias y las más apremiantes.
Y una desgracia mayor vino a entorpecer mi propósito. Fué ésta la muerte prematura de mi querido e inolvidable amigo y colaborador D. Eusebio Ortega, que, víctima de ese terrible azote que tantas vidas siega en flor, sucumbió cuando le sonreía un porvenir brillante, ganado por su trabajo, por su talento, por su actividad y por sus simpatías.
Alma hermosa, corazón bueno, pasó por este mundo haciendo sólo bien.