Y para que bien se entienda esto que escribo del Olea, y no digan algunas personas que salgo de la órden de lo que pasó, sepan que el uno es Cristóbal de Olea, natural de Castilla la Vieja, y este que he dicho; y otro fué Cristóbal de Olí, que fué maese de campo, natural que fué de Úbeda ó de Linares, porque estos dos capitanes casi que tienen un nombre.

Volvamos á nuestro cuento: que tambien pasó con nosotros un buen soldado que tenia una mano ménos, que se la cortaron en Castilla por justicia, murió en poder de indios.

Pasó otro soldado que se decia Tuvilla, que cojeaba de una pierna, que decia él que se habia hallado en la del Garellano con el Gran Capitan, murió en poder de indios.

Pasaron dos hermanos que se decian Gonzalo Lopez de Jimena y Juan Lopez de Jimena; el Gonzalo Lopez murió en poder de indios, y el Juan Lopez fué alcalde mayor en la Veracruz y murió de su muerte.

Y pasó un Juan de Cuellar, buen ginete; este casó primera vez con una hija del señor de Tezcuco, la cual se decia doña Ana y era hermosa, murió de su muerte; y pasó otro Fulano que se decia Cuellar, deudo de Francisco Verdugo, vecino de Méjico, murió de su muerte.

Y pasó un Santos Hernandez, hombre anciano, natural de Soria, que por sobrenombre le llamábamos el Buen Viejo, ginete batidor, murió de su muerte.

Y pasó un Pedro Moreno Medrano, vecino que fué de la Veracruz, y muchas veces fué en ella alcalde ordinario, y era recto en hacer justicia, y despues fué á vivir á la Puebla; fué hombre que sirvió muy bien á su majestad, ansí de soldado como de hacer justicia, murió de su muerte.

Y pasó un Juan de Limpias Carvajal, buen soldado, capitan que fué de bergantines, y ensordeció estando en la guerra, murió de su muerte.

Y pasó un Melchor de Gálvez, vecino que fué de Guaxaca, murió de su muerte.

Y pasó un Ramon Lopez, que despues de ganado Méjico se le quebró un ojo, persona preeminente, murió en Guaxaca.