Marc.

No, no tengas miedo, hombre.

Num.

No, si no es miedo; ¡es pánico!... porque sépalo usted todo, don Marcelino... ¡Es que la he vuelto loca!

Marc.

¿Loca?

Num.

¡Está loca por mí!... ¡pero loca furiosa!

Marc.

¿Es posible?