Gonz.
(Cambiando la fingida expresión de enfado por otra risueña.) No, hombre, no, si lo comprendo. Los enamorados son como los pájaros; siempre buscando las frondas apartadas, los lugares silenciosos...
Flora
(Muy digna.) ¡Pero por Dios, Gonzalo; a pesar de la soledad no vayas a creer que nosotros!...
Num.
Yo aseguro a usted que ha sido una cosa meramente fortuita.
Gonz.
¿Fortuita?... Cállese el seductor.
Flora
¡Uy, seductor!...