Tito

¿Que yo he hecho eso?... ¡Don Gonzalo, por la Santa Virgen!... Hombre, decidle, habladle, haced el favor. (Los tres el gesto.)

Gonz.

Pero para todos llega en la vida una hora implacable de expiación. Usted, hombre jovial, cínico, desaprensivo, cruel, no la sentía venir, ¿verdad?... Pues para usted esa hora ha llegado y es esta. Siéntese ahí.

Tito

(Muerto de miedo, tembloroso.) ¡¡Don Gonzalo!!

Gonz.

Siéntese ahí. Si usted estuviese en mi lugar y mi hermana fuera la suya y sintiera usted caer sobre su vida adorada ese dolor amargo y lacerante de la burla de todo un pueblo, ¿qué haría usted conmigo?...

Tito

¡Bueno, don Gonzalo, pero es que yo!... ¡Hombre, por Dios, salvadme!...