Alfredo

¿Y qué te contestaban, vamos a ver?

Cristina

Pues, como las flores son buenas, cuando una me decía que no, otra, al verme llorar, me consolaba diciéndome que sí, que vendrías... que te esperase.

Alfredo

Pues ya ves como las que negaron mintieron.

Cristina

Pero mira, yo en cambio a mi corazón a todas horas le decía lo mismo. Si vuelve será mi amor de siempre; si no vuelve, mi recuerdo de toda la vida.

Alfredo

¿Pero por qué dudabas?