Eustaquio

(Cogiéndola.) ¡Dos reales!

Eduarda

Si eres discreto, no serán los últimos.

Eustaquio

(¡Gorda tie que ser la cosa!) (Vase primera izquierda.)

ESCENA IV

EDUARDA y CRISTINA.

Eduarda

(Dando rienda suelta a su dolor.) ¡Ay, Cristina de mi alma, estoy desolada, muerta de angustia!