¡No llores, papá!

Pepe

¿Pero tanta infamia es posible?...

D. Sabino

¡Qué saben ustedes los que viven lejos de estos rincones!... Treinta y cinco años, señor, me he pasado de médico titular, de médico rural, luchando siempre contra el odioso caciquismo; contra un caciquismo bárbaro, agresivo, torturador; contra un caciquismo que despoja, que aniquila, que envilece... y que vive agarrado a estos pueblos como la hiedra a las ruinas... Yo he luchado heroicamente contra él, con mi rebeldía, con mis predicaciones; porque yo que la conozco, estoy seguro de que en esta iniquidad consentida a la política rural, está el origen de la ruina de España.

Pepe

Ah, sí; tiene usted razón, señor mío, y lo grave es que esa tremenda iniquidad de que usted habla no desaparece, porque en ella tienen su fundamento las tradicionales oligarquías de nuestra vieja política.

D. Sabino

Exacto, exacto...

Pepe