¿Pero si la cocinera no parece, qué vamos a hacer políticamente los españoles?

Pepe

Pues lo que venimos haciendo, ¡comer de fiambre!... Pero usted, mi pobre amigo, no ceje en su generosa lucha.

D. Sabino

¿Y cómo no cejar? ¿No ve usted el resultado de mi rebeldía? La niña y yo hemos sufrido miseria, nos morimos de hambre, de hambre ¡señor mío!... y cuando voy a implorar como una limosna mi sueldo, no quieren pagarme, me dicen que el Ayuntamiento no tiene dinero... ¡no tiene dinero!...

Pepe

(Exaltado.) ¿Que el Ayuntamiento no tiene dinero?... ¡Canallas!... ¡Y me dan a mí todo esto para que no los lleve a la cárcel!... ¡Don Sabino, tome usted! (Le entrega los billetes que ha sacado del bolsillo.)

Pepe

Dos mil pesetas.

D. Sabino