Claro, así te encontraba yo de triste y de pensativa. ¡Pero cómo iba a imaginar! ¡Oh, tu aventura es una aventura llena de interés, de poesía, de pasión!...

Cristina

¡Me ha costao ya más lágrimas!... ¡Si supiera usté!...

Eduarda

Sigue, sigue... ¿y dices que se trata de un joven esbelto, de ojos oscuros, fuerte como un pugilista, ágil como un berebere?...

Cristina

Sí, señora; es alto, elegante, de ojos grandes, pelo negro, labios finos... dientes blancos...

Eduarda

¡Una tontería de moreno, vaya!

Cristina