Eustasia (Cogiendo el lebrillo de la ropa.)—¡Vaya, me voy a tender!
Liborio.—Y yo. (Se tiende en el suelo, apoya la cabeza en una piedra y sigue leyendo.)
Eustasia (Amenazándole con la pala.)—¡Gracioso! (Vase por la puerta del solar.)
ESCENA II
Dichos y Señor Metodio (guardia de Orden Público). Sale por la calle de la derecha.
Metodio.—Salú, vecindario... Buenos días, Régulo. (Yendo hacia la barbería y quitándose la teresiana.)
Régulo.—¡Hola, señor Metodio!...
Metodio.—Afeitarme en un vuelo, que voy de servicio.
Régulo.—Al vapor. Deje usté el armamento. (Cuelga el sable que se quita Metodio donde éste colgó la teresiana y procede rápidamente al afeitado.)
Chico 1.º (Dejando al Chico 2.º el hilo de la cometa y viniendo furioso ante la taberna.)—¡Señá Lorenza, señá Lorenza, dígale usté a Donisio que no tire piedras a la cometa, que va a cobrar! (Cae una piedra y da en el periódico que lee Liborio.)