Valeriano.—Sin embargo, medite. (A los vecinos.) Y esto se ha arrematao, curioso vecindario. (Saludando a todos con el sombrero.) De ustés afeztísimos. (A Carmen y Antonia.) Caminen.
Antonia.—Toma quina. (Vanse los tres izquierda.)
Serafín (Dando un puñetazo en una mesa y sentándose violentamente.) ¡Maldita siá!
Lucila.—¡Bribonas! ¡Infames!... ¡Serafín!
Balbino.—¡Chist! Nosotros ni pío. Se lo tiene ganao. Adentro. (Entran en la taberna.)
Vecina 1.ª (Con sorna a Eustasia, que está a la puerta del solar.)—Oye, Ustasia, ¿has visto qué fresco... que qué fresco hace?
Eustasia.—Éntrate no te costipes, chica.
Vecina 1.ª—¡Ja jay! (Ríe. Los vecinos se retiran sonriendo con burla y comentando en voz baja el ridículo de Serafín.)
ESCENA XI
Serafín, Ladislao, que sale de su escondite