Ladislao.—¡Anda con ellos! (Se sienta.) Náa, que está visto; hombres que tengan vergüenza no quedamos en el mundo arriba de siete.
ESCENA XII
Ladislao, señor Balbino y Lucila, de la taberna
Balbino (Acercándose a Ladislao de puntillas y acercándose a su oído.)—¡Béee!
Ladislao (Asustándose.)—¡Canario!
Lucila (Por el otro lado.)—¡Béee!
Ladislao.—¿Pero qué es esto?
Lucila.—Que te balamos. (Sentándose a su lado.)
Balbino (Sentándose también.)—Y de esos siete que tienen vergüenza déjalo en media docena.
Lucila.—Pa que sea cuenta redonda.