Pepe (Entusiasmado.)—¡Eres un varonil!
Prudencio (Con energía.)—¡Soy un padre!
Pepe (Viendo aparecer a Casildo.)—¡Chits, callarse!
ESCENA III
Dichos y Casildo puerta foro
Casildo (Saludando con la mano desde la puerta.)—¡Saluz!
Prudencio (Radiante de satisfacción.)—¡Mirarle! ¡Mi Casildo! ¡Ahí lo tenéis! ¡Ese es el monumento taurómaca más grande del porvenir!
Pepe.—¡Hola, pollo!
Polinio.—¡Adiós, pollo!
Pepe.—¿Cómo estás, pollo? (Casildo no contesta.)