Antoñita.—Pues verán ustedes. Es un monólogo, pero lo tengo que decir yo sola, si no no paece monólogo. Es en verso, fijarse:

Cuando salgo a la calle

y llovizna un poquito,

me levanto las faldas

enseñando el tobillo;

mas si un pollo me sigue,

recogiendo el vestido,

me le... (Como recordando.) me le...

¡Ay! ¿cómo dice?... ¡qué rabia! me le... ¡pos no me s’ha olvidao!... me le... (Haciendo esfuerzos ridículos por recordar.) me le... ¡mecachis qué coraje!

Acacio (Acercándose a ella y en voz baja.)—¿No es me le atortolo?