Melquiades.—Está queriendo caerse. Tambaléala. (Le da un pequeño empujón y vuelve al grupo de Rafael.)
Serafín (Se engalla, se estira y se acerca a Nieves hablándola en voz baja.)—Daría la metá de mi existencia por ser el Guadarrama.
Nieves (Coqueteando.)—¿Pa qué?
Serafín (Aproximándose; casi al oído.)—Pa verme rodeao de nieves por todas partes.
Nieves.—Iba usté a tener mucho frío.
Serafín.—¡Quiá! Nieves usté y primavera yo, a la media hora el deshielo.
Nieves (Sonriendo.)—¡Pamplinas!
Serafín.—
“Amarillo es el oro,
blanca la plata,