Todos.—¡Eh! (Movimiento de estupor; Higinio trata de agredir a Serafín, pero los sujetan los hombres, apartándolos, quedando en medio Melquiades.)
Benita (Aplaudiendo.)—¡Muy bien, muy bien y muy bien!
Viriato.—Eso no vale.
Melquiades.—Pero, ¿qué has hecho?
Higinio.—Lo que me ha parecido; ¿qué hay?
Benita.—¡Muy bien y muy bien! ¡Ja, ja; qué chasco! (Ríe; sus padres la amenazan.)
Rafael (A Higinio.)—Pero, ¿no ves que era una broma?
Nieves (Sujetando a Serafín; con ira a Higinio.)—Has metío la pata.
Serafín (Con tranquilidad.)—Hombre, ¿no se le ha ocurrido a usté otra gansada en el rato que hace que está usté ahí haciendo el orangután?
Higinio.—Si se me ocurre otra, la hago.