Benita (Fijándose.)—El señor Melquiades y Serafín, que vienen.
Avelino.—¡Esos sinvergüenzas!
Benita.—¿Tramarán algo contra Higinio?
Avelino.—Si quiere usté, podemos escondernos y oirlos.
Benita.—Sí; mejor será. Calle usté; por aquí. (Se esconden detrás de un matorral alto en la primera derecha, de forma que los vea el público.)
ESCENA VII
Dichos, Serafín, Melquiades, Virutas, Tuliqui, y Bernabé, por la primera izquierda. Vienen riendo escandalosamente. El último trae un frasco de vino y dos copas, y colocándolo en el banco de la izquierda va sirviendo a sus amigos, que beben formando semicírculo.
Serafín (Saliendo.)—¡Calla, que me tronzo de risa!
Todos.—¡Ja, ja, ja!
Melquiades.—Que sí, hombre, no reirse.