Avelino.—¿Qué queréis?
Chico 1.º—¿Habrá escabeche?
Avelino.—Dentro de un minuto, pué que no haiga otra cosa.
Chico 1.º—¿Nos podía usté dar un bocadillo?
Avelino.—Eso tu mamá, que muerde.
Paca.—¡Ah!... ¡Sí!... ¡Allí!... ¡Ya los veo! ¡Ay, ladrón! ¡Ya te he guilao! ¡Ya eres mío! (Quiere desliarse el vergajo de la cintura y entrar.)
Benita (Deteniéndola y haciéndola, ayudada de Avelino, que vuelva al centro de la escena.)—¡Quieta, por Dios, que lo echa usté a perder!
Paca.—¡Soltarme!... ¡Maldita sea la leña! Sí: baila, baila, ladrón. Bueno; si le pego fuego al local, salven ustés a las criaturas.
Benita.—¡Señá Paca, por Dios!
Avelino (¡Qué mujer!... ¡Si lo sé la traigo con Minimax!)