Sole.—Sí, señora, que me voy. Que por no respetar no respeta usté ni a los agüelos que los respeta tóo el mundo. ¡Me ha arrancao uno! ¡Misté que lástima! ¡Maldita sea!... (Como el que adopta una resolución heroica.) Me voy a tender. (Coge un barreño con ropa.)

Josefa.—A ver si te duermes...

Sole (Casi llorando.)—¡Miá si supiese que no me despertaba más!...

Josefa.—¡Anda d’ahí, que me tiés la sangre negra! ¡Galocha, más que galocha!

Valentina.—Mujer, si es que la pegas por demás a la pobre criatura.

Josefa.—Porque quiero que se haga una mujer.

Sole (Volviendo desde la puerta del tendedero.)—¿Pero usté cree que con estos golpes me voy a hacer una mujer?... ¡Como no me haga una pandereta! (Josefa va a pegarla y ella echa a correr por el tendedero. Valentina va a probar con la mano el agua de la colada.)

ESCENA II

Dichos, menos Sole. Luego Panoli por el tendedero.

Valentina.—¡Tío Pelele!