Pelele.—Presente.
Valentina.—Dígale usté a Panoli que eche más carbón, que esto está pa servirlo en garrafa.
Pelele (Llamando.)—Panoli...
Valentina.—Cuidao que se lo tengo avertido. Que no me se quede fría la colá, niño. Pos como si lloviznara.
Panoli (Un chicuelo con cara de tonto.)—¿Qué pasa? (Avanza a primer término por la derecha.)
Valentina.—Que eches más carbón, vida mía. ¡Camará, que tiés un alma que te se pasea por Recoletos y a lo mejor se sienta!
Panoli.—Pos antes he echao cinco palás.
Valentina.—Pos dobla, rico.
Panoli.—¡Maldita sea!... Miá que tenerse que pasar uno la vida echando lumbre. (Simula echar carbón.)
Valentina.—Mialo, paece un pasmao. (Avanza secándose los brazos con el delantal.) Bueno; las nueve y media; la que quiera irse a almorzar que se vaya, que hasta la tarde hacemos fiesta en esta casa. Y tú, Sinfo, y usté, señá Mauricia, si queréis un bollito y un trago, arrimaros. (Saca del armario bandejas, botellas y vasos que coloca sobre la mesa, que está a la derecha.)