Hilario.—No, sí, claro... pero cuando hay quien te diga esas cosas y ves en lo que te dicen algo que...
Aquilino.—Oye tú, reponte, que te va a dar una alferecía. Miá cómo tiembla.
Cosme.—¿Pero qué dice ese papel, releñe? ¡Leer alto! (Cesa de tocar la murga.)
Aquilino.—Casi na. Atiende. (Lee.) “Amigo Hilario: Una persona que le quiere bien...”
Cosme (Torciendo la cabeza.)—Mal.
Aquilino.—“Aunque usté no se lo merece, le avisa de que la Valentina que le pinta a usté otra cosa, porque vale pa ello, está liada...”
Cosme.—¡Rechufla!
Aquilino.—“Está liada desde antes de quedarse viuda de su primer marido, u lo que fuese... con el señor Bernabé el picador, carne y uña como usté recordará de aquel pobre hombre.”
Cosme.—¡La panocha!
Aquilino.—“Y de ahí el meter en su casa de usté al citao Bernabé, así como al hijo que ha engatusao a la Encarna. Y van tóos a una a comérsele a usté su honrao sudor. Reflexione en todo y no haga el primo. Se lo avisa quien bien le quiere.” (Vuelve a oirse la murga.)