Bernabé (Entrando.)—¡Ja, ja, ja!... Bueno, vais a hacernos el favor de asomar las narices pa vernos bailar la machicha brasileña.
Valentina (Muy alegre.)—Nos hemos llevao la palma... que se pué decir... Conque, pollo, andandito, que vengo por el chotis ofrecido.
Hilario (Secamente.)—Gracias, no tengo gana de na.
Valentina (Fijándose en él y con asombro.)—Oye, ¿pero qué tienes? Estás blanco como el papel.
Bernabé (Quedando repentinamente serio.)—Es verdá. ¿Qué te pasa, Hilario?
Valentina.—¿Te has puesto malo? (Anhelante.)
Hilario.—No, no tengo na, gracias. (La rechaza.)
Valentina.—Pero esa voz... ese tono... ¿Qué ha pasao aquí?
Bernabé.—Hilario, ¿has tenío algún disgusto?
Hilario.—He dicho bien claro que no tengo na.