Valentina.—¡Soy una madrileña honrada, dilo de una vez!

Vigudí (A Hilario.)—¿Convidará usté a árnica?

Hilario.—Y a más os doy un duro por cada chichón.

Paco.—Se arruina.

Valentina (Al público.)—

Y al fin vencida la envidia,

quien de ella triunfó, os demanda

que al terminar el sainete

perdonéis sus muchas faltas.

TELÓN