Paco.—Guardia, que ha sido por celos... que soy un pasional...
Guardia.—¡Cállate ya, so golfo! La culpa de lo que hacéis la tié el Jurao y na más que el Jurao. Que fuera yo el que sentenciara estas cosas, y ya veríais... ¡¡Os echaba cinco años de presidio por granujas y diez por pasionales!!
TELÓN
LOS ATEOS
CUADRO PRIMERO
Interior de una taberna establecida en la calle del Peñón, a dos pasos del Campillo de Mundo Nuevo.
Es de noche. El aire de la tasca, enrarecido por el humo de los cigarros, amengua la luz de las débiles bombillas, dando aspecto siniestro a aquellas gentes famélicas y desarrapadas que llenan las mesas.
Se huele a vino, a tabaco, a guisos fuertes.
En el velador de un rincón acaban de comerse unos livianos y de apurar unos quinces, previamente jugados al mus, Baldomero el Bizco, Nicomedes el Soga, el señor Eulalio y el señor Floro.