Señor Floro.—Aquí no hay más Dios ni más ser que la Naturaleza madre y su produzto, que es el hombre, animal soberano y libre; y tóo lo demás que te digan, zanahorias condimentadas.
Señor Eulalio.—¿De forma que tú crees que el mundo se ha hecho solo?
Señor Floro.—De un modo automóvil, sí, señor.
Señor Eulalio.—¿Y de dónde ha surgido?
Señor Floro.—Del caos.
Señor Eulalio (Dudando.)—¡Qué caos ni qué cacaos!...
Señor Floro.—Ni más ni menos. ¡Del caos!
Señor Eulalio.—¿Y qué es el caos, vamos a ver?
Señor Floro.—La nada flotante.
Nicomedes (Admirado.)—¡No le coge en una!