Ignacia.—¡Isidra! (Queriendo detenerla.)
Isidra (Con ira.)—¡Pus anda, aquí me tienes; ven por lo tuyo! (Se cruza de brazos terciándose el mantón.)
Epifanio.—Bueno, y si no... ande usté con ella... ¡peor pa usté!... (En tono muy despreciativo.)
Isidra.—¡Peor!... ¿Qué dices? ¡Ladrón! ¿Qué has dicho?... (Con furia.)
Matías.—¡Hija! (Deteniéndola.)
Isidra.—¡Charrán! Peor ¿por qué? ¡Dilo fuerte, dilo pronto! ¡Dilo! (Exaltadísima.)
Venancio.—¡Basta! ¡Ea!... ¡Oiga usté, amigo, cuando esté usté delante de esta mujer, se quita usté el sombrero, así!... (Se adelanta rápidamente, se lo quita y lo tira al suelo con rabia.)
Epifanio.—¡Recontra!
Venancio.—¡Y ahora le voy a cortar a usted la lengua!
Epifanio.—¿A mí?... ¡Vamos a verlo!