Fig. 181.—Fetiche (N. A.)

9.—La exaltada imaginación del Indio y su credulidad ilimitada é ingénua, no se contentaba con sentir lo sobrenatural y rendirle culto, en innumerables formas y grotescos ídolos; necesitaba para satisfacer su ardor religioso, tocar y poseer á su Dios, llevarlo consigo, incorporarlo á cualquier objeto tangible. De aquí el fetichismo Americano análogo en su esencia al Africano y al Asiático.

Fetiche, para el Indio americano era cualquier objeto grande ó pequeño, natural ó artificial, que independientemente de su valor intrínseco se consideraba dotado de conciencia, volición, vida inmortal, y, especialmente, de poder sobrenatural ó mágico, que le permitía producir efectos anormales en forma más ó menos fantástica. La posesión de esta misteriosa facultad hacía al fetiche indispensable para su poseedor, quien lo adquiría para proporcionarse bienandanzas, y le rendía en cambio acatamiento, adoración y sacrificios, llevándolo consigo en sus empresas, hablándole, rezándole, mimándole ó maltratándole, según su comportamiento pasado ó el que de él esperaba en lo futuro.

Fig. 182.—Danza del Espíritu (Vidente).

Una persona podía tener varios fetiches, objeto también de compra, cambio, y trato comercial entre tribus distintas. En todos los casos, la naturaleza, númen ó misterio origen del fetiche ó conjunto de fetiches eran secretos personales del propietario ó constructor de los mismos, y sólo se transmitían al elegido como heredero en su posesión mística. Las almas desencarnadas de los guerreros ó shamanes muertos, se suponían capaces de morar en los fetiches, que en definitiva eran para sus poseedores un medio de vincularse estrechamente con los poderes ocultos.

Todo fetiche era para el indio un verdadero ídolo, y recíprocamente, todo ídolo tenía algunas de las características de los fetiches. De aquí la peligrosa inutilidad científica de las distinciones entre la idolatría y el fetichismo y la imposibilidad de fijar, en la historia de los Americanos primitivos, una línea divisoria entre estas dos formas de religioso objetivismo[283].

El ritual.

10.—Hemos estudiado la expresión religiosa de los Americanos en la palabra y en el objeto; debemos ahora considerarla en los actos, es decir, en el conjunto de prácticas y ceremonias designadas con el nombre de ritual ó culto.