Fig. 305.—Canoa india del Golfo de Paria.

Los hijos naturales del Inca habidos en las «vírgenes del Sol» ó en concubinas de otros «ayllus» pertenecían todos á su linaje, y, por consiguiente, los últimos Incas llegaron á estar rodeados de un numeroso grupo de parientes ú Orejones, del que se elegían privativamente los oficiales públicos[459].

Así se formó en el Perú una casta superior, definida é imperante, institución agena al carácter igualitario de las primitivas Sociedades Americanas y resultante lógica de la política conquistadora del «ayllu del Sol», de la divinización de su jefe el Inca y de la fusión paulatina de las tribus que subyugaba en el todo comunista de sus dominios[460].

Fig. 306.—Cráneo Peruano Trepanado (Mus. Washington).

Por lo demás, el Gobierno Incásico no difiere esencialmente de los tribales del resto de América. El Inca fué, en definitiva, un jefe militar divinizado, semejante al «Tlacatehcuhli» Azteca. Los poderes legislativos y judiciales del Imperio fueron principalmente ejercidos por el Consejo de Orejones (ayllu del Sol), que, como el de la Confederación Mejicana, decidía todas las materias graves, limitaba el posible despotismo del Inca, podía elegirlo, darle autoridad, y hasta deponerle de su elevado cargo si se hacía, á su juicio, indigno de desempeñarlo. El Villac-Unu tenía también atribuciones gubernativas casi iguales á las del Inca y, como el cihualtl-cohuatl de los Aztecas, ejercía la jefatura civil de los dominios Incásicos, sustituía en sus ausencias al Inca y velaba por el fiel cumplimiento de las decisiones del Consejo[461].

Organización Social.

14.—La organización social del Perú indígena estuvo basada en la de las antiguas behetrías (ayllus), y fué, por tanto, comunista. Las heterogéneas tribus que componían el extenso Imperio formaron un gran ejército industrial, disciplinado y simétrico, un organismo productor y automático regido militarmente por el Inca y su dominador «ayllu».

Cada valle ó provincia ó conjunto de «ayllus» estaba gobernado por una especie de virrey (Ccapac ó Teicuyriroc, "el que lo ve todo") de la casta del Inca. Los «ayllus» estaban divididos en secciones de diez familias (chuncas), gobernadas por un curaca ó decurión (chunca-camayu); diez chuncas formaban una Pachaca (100), á cuyo frente se ponía un centurión (Pachaca-camayu), y diez pachacas formaban una huaranca (1.000), regida por otro curaca (Huaranca-camayu) más elevado. En los valles en que había muchas huarancas se ponía un Señor (Unu-camayu), que dependía del Ccapac ó virrey y era á su vez gobernador de los curacas, de Pachaca y Huaranca. Todos estos cargos eran electivos y los desempeñaban los más hábiles[462].