Fig. 307.—Momia en una huaca de Pisco.

Los miembros de cada una de las diez familias que componían la chunca, se clasificaban según su edad y consiguiente aptitud para el trabajo. La familia (Puric) era patriarcal y monogámica, y tenía sus propios manes (conopas) y ceremonias (ritos de paso)[463].

Ni la época del matrimonio, que era indisoluble, ni la elección de esposa, pertenecían al individuo. Cuando llegaba á la edad prescrita para ser jefe de familia (Puric-huayna), tomaba obligatoriamente la compañera que la autoridad quería dejarle, después de apartar las jóvenes más hermosas del «ayllu» para dedicarlas al templo ó al servicio del Inca y su casta. La comunidad labraba una casa á cada matrimonio, asignándole asimismo una parcela de tierra cultivable (chácara ó tupu), que se aumentaba ó disminuía proporcionalmente al aumento ó disminución de la familia, ó á la dignidad que adquiría su jefe. Si éste moría, la tenencia de su chácara ó tupu pasaba á su sucesor, que se constituía en mayorazgo con obligación de alimentar á la mujer y los hijos del difunto, hasta que éstos llegaban á la edad prescrita ó aquella contraía un nuevo enlace[464].

Fig. 303.—Llamas en las punas.

Repartición de los productos.

15.—Las tierras pertenecían á la comunidad. Las cosechas se dividían en partes desiguales entre el gobierno (Inca, etc.), el templo ó su sacerdocio (huaccha) y los cultivadores (pueblo). La parte del gobierno podía aumentarse gravando la del templo, y los sobrantes de ambas volvían al pueblo. El gobierno tenía en las provincias y en el Cuzco, gran número de depósitos que en tiempo de guerra se abrían para avituallar los ejércitos, y servían en el de paz para mantener á los ancianos, lisiados ó enfermos (Puñac-ruccu, etc.). Si por acaso venía un año de mucha esterilidad, abríanse también los referidos depósitos públicos, prestando á las provincias azotadas los mantenimientos necesarios, con cargo de devolverlos en los años de hartura, por su cuenta y medida cierta.

Fig. 309.—Ruinas Incásicas.

La parte del pueblo se repartía proporcionalmente entre los "huayna-puric" ó jefes de familia presentes en la recolección. Los ausentes, los pastores, soldados, obreros y demás individuos empleados en servicio del Inca ó su gobierno, subsistían de la parte de este último.