Fig. 330.—Rutas comerciales entre Europa y Asia (siglo xiv y xv).

Viajes italianos.

10.—A mediados del siglo xiii se hicieron en Italia algunos viajes cuyas relaciones circularon rápidamente. El misionero Franciscano Juan de Plano Carpini, atravesó el Sur de Rusia y las estepas del Turkestan, llegando á los territorios del Khan Karakorúm de Mongolia y escribiendo á su vuelta una curiosa relación de su jornada. Años después, Guillermo de Rubruquis fué enviado por Luis XI á visitar al Emperador Mongólico. De su viaje á través del Cáucaso, Persia y Siria, nos legó un relato más amplio y preciso que el de Carpini. Los viajeros Monte Corvino y Pordenone siguieron el ejemplo de los anteriores y, como ellos, escribieron sendos libros.

Los más notables de toda esta pléyade de exploradores medioevales fueron los mercaderes Venecianos Nicolás y Mateo Polo, y su sobrino Marco que en jornadas sucesivas llegaron al Cathay (Norte de China) permaneciendo más de veinte años en la fastuosa corte de Kublai Khan, donde Marco alcanzó dignidades importantes. Volvieron á Italia en 1292, por el Tonkin, Java, Bengala, Ceylan y el Mar Rojo, tardando en el viaje tres años. La celebérrima relación de estos viajes, escrita por Marco Polo en los tristes días de su cautiverio en Génova, impresionó más que ninguna otra las imaginaciones medioevales. El célebre Cathay, con sus riquezas fabulosas y ciudades enormes; el Cipangu (Japón), maravilloso y próspero; las "12.700 islas", del Archipiélago del Océano Indico, etc., etc., preocuparon hondamente á los navegantes de posteriores siglos. Como más adelante veremos, el descubridor de América anotó y estudió estas relaciones con atención predominante y especialísima.

Fig. 331.—El mundo de Fra Manro (1439).

Fig. 332.—Cabo de Buena Esperanza.

Los viajes Italianos hacia el Oeste, contribuyeron también á esclarecer y precisar las ideas geográficas de la época. En 1270, Lancelote Malocello llegó hasta las islas Fortunadas (Canarias). En 1291, Tedisio Dona y Ugolino Vivaldi, pasaron el estrecho de Gibraltar é hicieron rumbo al Sur en demanda de la India, pereciendo en su audaz empresa. Las Azores y Madeira fueron conocidas por los navegantes Italianos (siglo xiv) antes de su definitiva ocupación en el siglo xv[484].